La salida de la UE ha reforzado y facilitado la consistencia interna de los países miembros: el plan de choque contra la pandemia, de 750.000 millones, hubiera sido inalcanzable por las objeciones de los representantes británicos; el Ejecutivo de Johnson, lejos de recuperar soberanía en aspectos clave cuyas competencias ya ejercía, ha perdido la oportunidad de llegar a acuerdos.
«La fórmula jurídica es muy complicada» para encajar que la barrera entre España y la colonia británica «desaparezca» para la circulación de personas y de mercancías
El británico, un diplomático muy discreto y archiconvencido de las supuestas ventajas de salir de la Unión, y el francés, un político europeísta y ecologista convencido