Moisés García siguió los pasos de su padre, como hace ya su hijo Íker desde Mondoñedo, donde se celebró la primera rapa das bestas del verano, en Campo do Oso
Hubo alrededor de 200 reses en el curro y una decena de aloitadores participaron en la cita tradicional, en la que por segundo año se usó nitrógeno para el marcaje