El desencanto con el equipo se traduce en la peor cifra de asistencia en la Liga a Chamartín desde 1994, con solo 44.000 espectadores en la Copa ante el Leganés
Brahím se une a los jóvenes por los que Florentino Pérez pagó una fortuna desde el 2015, una estrategia que se ha revelado fallida en la mayoría de los casos, mientras la afición añora un crac