La afición por el mar de Juan Reboredo le llevó hace 15 años a dejar aparcado su trabajo como sociólogo para emprender un oficio para el que lo importante, dice, «no es saber coser, sino saber de navegación»
Después de una larga etapa en Nueva York, Chile y Escandinavia, la bailarina regresó a su ciudad con la pandemia y ya ha retomado su actividad, ensayando con Nova Galega de Danza, y como profesora en varios centros