Cerca de Santa Comba, donde el lunes varó un ejemplar de casi 10 metros, funcionó en la Edad Media un puerto en el que recalaban barcos dedicados a la caza de estos gigantes del océano
La Xunta contabiliza una veintena de especies invasoras en espacios protegidos, aunque el avance más preocupante es el del plumacho y la planta de regaliz
Cuestiones culturales y la urbanización del entorno obligan desde los años cincuenta a abrir el canal sin dejar que rompa de forma natural como en Louro