La España del siglo XVI era cristiana, una sociedad que tenía presente la religión en todo lo que hacía. Con esto no estamos diciendo solo que la Iglesia como institución tuviera mucho poder, sino que lo que movía a las personas, el motivo, el porqué, el para qué de lo que hacían, estaba en Dios, en la Virgen María y en los santos.
Borja Iturbe