La torre de Xunqueiras, refugio de Valle-Inclán y Ortega y Gasset, despide a su propietaria, Filocha de la Serna

BARBANZA

Falleció en Madrid a los 88 años, después de una vida dedicada a conservar este histórico inmueble de A Pobra
03 abr 2025 . Actualizado a las 18:11 h.Para todo el mundo era Filocha, pero su nombre era Filomena Teresa de la Serna y Gasset Retortillo y de Neyra, unos apellidos que ya dejan entrever sus orígenes nobles. Su familia residía en Madrid, pero el estallido de la Guerra Civil provocó que fuesen perseguidos y, además de perder a su padre como consecuencia de la contienda, su madre y sus 11 hermanos se vieron obligados a marcharse a Marsella (Francia) donde nació y pasó sus primeros días de vida Filocha,
De regreso a España, decidieron instalarse en Galicia, donde la situación estaba más tranquila que en la capital y tenían varias propiedades, de tal forma que los inviernos los pasaban en el pazo de Brandeso, en Arzúa, mientras que los veranos transcurrían en la torre de Xunqueiras de A Pobra. Filocha siempre destacó por ser una persona muy culta y con ganas de aprender y, tras iniciar sus estudios en el internado del Sagrado Corazón de Placeres, continuó formándose para acabar trabajando en el Senado, un puesto que mantuvo hasta que se jubiló.
Su empleo la obligaba a vivir en Madrid, pero en vacaciones y siempre que podía, regresaba a A Pobra, donde había heredado de sus tías la torre de Xunqueiras, una histórica construcción declarada bien de interés cultural (BIC) y monumento histórico-artístico de interés nacional. Filocha invirtió muchos años y gran parte de sus fondos propios en rehabilitar la propiedad, desde los jardines y terrenos que rodean el inmueble, hasta las distintas dependencias de este edificio levantado en el siglo XIII, que fue víctima de las revueltas Irmandiñas, pero que también vivió momentos muy gloriosos, con visitantes tan ilustres como Valle-Inclán, Gómez de la Serna, Ortega y Gasset, entre otros.
Aunque siempre tenía las puertas abiertas para quien la quisiera conocer, tuvo un enfrentamiento muy sonado con la Xunta cuando la obligó a abrir la Torre para visitas guiadas, algo a lo que se opuso si no era una directriz que se exigía a todos los edificios BIC. En los últimos años Filocha decidió dedicar varias dependencias de la vivienda a uso turístico, al mismo tiempo que cedía parte de los terrenos para la celebración de eventos.
Quienes conocieron a Filocha la definen como una persona muy religiosa, una gran conversadora y aficionada al arte, muy generosa y que siempre ayudó a la gente que trabajó con ella. Esta generosidad la llevó a donar al Arquivo do Reino de Galicia todos los fondos documentales de su familia, un importante legado teniendo en cuenta que el pazo de Brandeso inspiró a Valle-Inclán para escribir su Sonata de Otoño. El pasado diciembre Filocha pasó sus últimos días en A Pobra y tras varios ingresos hospitalarios fallecía el domingo en Madrid a los 88 años,