Los independentistas, el BNG y Vox no irán al 50 aniversario de la corona con Felipe VI

P. MEDINA MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El rey Felipe VI y la princesa Leonor charlando.
El rey Felipe VI y la princesa Leonor charlando. Ramón Leiro

Los nacionalistas vinculan la monarquía a la dictadura de Francisco Franco

21 nov 2025 . Actualizado a las 09:21 h.

Celebrar 50 años de monarquía será un reto para el rey Felipe VI. La ausencia de Juan Carlos I, monarca emérito y primero de la democracia, será un punto negro en los festejos. Las relaciones entre ambos están en un momento delicado, especialmente tras los dardos padre a hijo en las últimas memorias del autoexiliado en Emiratos Árabes. Pero además planearán sobre la efeméride de este viernes los tradicionales plantes de los socios del Gobierno, que ven en la monarquía una herencia franquista. Vox les hará compañía en la ausencia.

El cumpleaños de la monarquía parlamentaria será un evento incómodo para el emérito. Felipe VI presidirá un evento central para conceder el Toisón de Oro a personas distinguidas de la transición y la democracia. Entre quienes recibirán esta insignia estarán la Reina Sofía, el expresidente del Gobierno Felipe González y los dos únicos padres de la Constitución vivos: Miguel Herrero y Miquel Roca. Un elogio simbólico del que no se hará mención a Juan Carlos I, ya que desde el 2019 no participa en eventos de la realeza. Sí estarán además las representaciones de todas las comunidades autónomas a excepción de María Chivite (Navarra), que se encuentra de viaje en China, y Carlos Mazón (Comunidad Valenciana). No está claro si finalmente asistirán María Guardiola (Extremadura) por las elecciones de diciembre ni Isabel Díaz Ayuso (Comunidad de Madrid) por su salud.

Dentro, aguardarán la llegada del rey las principales cabezas de los poderes del Estado: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, el del Senado, Pedro Rollán, el del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, y la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

El evento tendrá lugar en el Palacio Real a las 10.30 horas, donde el actual monarca dedicará un discurso para hacer balance de medio siglo de democracia. Seguidamente, se dirigirá al Congreso de los Diputados, donde Herrero y Roca darán un coloquio sobre la Carta Magna en el que Felipe VI hará también una pequeña aportación. En este ámbito del festejo, serán la titular de Hacienda, María Jesús Montero, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quienes den la bienvenida a Felipe VI. También podrán saludarle los principales portavoces de los grupos parlamentarios y el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijoo.

Contra Juan Carlos I

La singularidad del evento es que el rey Juan Carlos I tan solo estará presente en un convite privado al mediodía. La familia real se reunirá para almorzar en el palacio de El Pardo, donde se citará con el círculo consanguíneo de Felipe VI. La última vez que hizo tal cosa fue cuando la princesa Leonor cumplió los 18 años. Ella, junto a su hermana Sofía y la reina Letizia, acompañarán a Felipe VI en los distintos compromisos del día.

Sin embargo, de esta parte del evento, se desmarcarán los representantes de EH Bildu, PNV, ERC, Podemos, Sumar y Vox, según informaron a lo largo del día de ayer. Los de Santiago Abascal han reiterado en repetidas ocasiones que no acudirán a ningún evento en el que esté presidente el jefe del Ejecutivo como forma de protesta política.

El BNG tampoco estará presente. En una misiva firmada junto a los republicanos catalanes y los aberzales, explicaron ayer que «la Monarquía Española no nació de la voluntad popular ni del ejercicio libre y democrático de la ciudadanía, sino de una decisión impuesta por el dictador Francisco Franco» y que «Esta designación a dedo, sin consulta ni legitimidad democrática, marcó la recuperación de una institución anacrónica, hereditaria y vitalicia, incompatible con principios democráticos esenciales».

Por estos fundamentos, las formaciones nacionalistas apuntan a que «solo desde la ruptura con la herencia del franquismo y con la institución monárquica será posible avanzar hacia un futuro de auténtica libertad y democracia. Frente a los actos oficiales que buscan blanquear el pasado y legitimar en el presente una institución anacrónica, reafirmamos nuestra voluntad de construir repúblicas libres, democráticas y justas, donde la soberanía resida realmente en la ciudadanía».