El naval: un ecosistema industrial que emplea a miles de trabajadores en la ría de Ferrol
FERROL

Los astilleros públicos han creado todo un conglomerado de empresas auxiliares asentadas en su mayoría en Río do Pozo que han diversificado su actividad en los últimos años
27 feb 2025 . Actualizado a las 11:51 h.El sector naval es el pulmón económico de la comarca de Ferrol. Alrededor del planeta Navantia (con una plantilla directa de 1.885 trabajadores, 1.713 en Ferrol y 172 en Fene) orbitan decenas de pequeñas compañías auxiliares en su mayoría asentadas en el polígono industrial de Río do Pozo, en Narón. Es el caso de Indasa, ElectroRayma o Intaf... Pese a la importancia que tienen los encargos de los astilleros públicos en su actividad, la mayoría de ellas han aprendido que la diversificación es la clave para garantizar la continuidad y evitar los ciclos de vacas flacas que les ha tocado vivir en las últimas décadas.
La Asociación de Empresas del Sector Naval Público de la Ría de Ferrol, que forma parte de la Confederación de Empresarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal (Cofer), representa a una parte de las compañías que orbitan alrededor de Navantia. Hace unos meses contaba con 16 empresas, que reunían al 80 % de los trabajadores, pero hay muchas más.
En diciembre pasado se cumplieron diez años de la alianza entre Navantia y la asturiana Windar para reconvertir el astillero de Fene en una fábrica de cimentaciones para parques eólicos marinos. «Cada día entran en la factoría entre 1.000 y 1.500 personas; alrededor hay más de ochenta empresas trabajando para nosotros con unas 3.000 más. Y en los próximos años pretendemos estar entre los 2.000 y 3.000 en nuestras instalaciones y más de 5.000 en auxiliares. El impacto social [del negocio eólico] es incalculable», destacó hace unos meses en unas jornadas Manuel Bermúdez de Castro, anterior director de la unidad de negocio de cimentaciones y plataformas offshore de Navantia Seanergies y ahora director de programas de eólica marina de la compañía pública.
Y es que las expectativas de crecimiento del negocio de la eólica marina aumentarán también las plantillas de las auxiliares asentadas en la comarca. Esa prosperidad industrial llegará también de la mano de la frenética actividad que se está desarrollando en el astillero de Navantia en Ferrol para acelerar la construcción de las cinco nuevas fragatas para la Armada. De momento, hay dos ya en ejecución, en la que participan la mayor parte de las auxiliares tradicionalmente vinculadas al sector naval.
De hecho, las expectativas de crecimiento han provocado ya las primeras operaciones corporativas, con la adquisición de la histórica Talleres Mecánicos Galicia, de Río do Pozo, por parte de la empresa navarra EPER, que realizó la inversión atraída por el conocimiento que atesoran los trabajadores de la compañía naronesa y por sus contratos de eólica marina. No será esta la última adquisición que tendrá como objetivo el sector auxiliar de la comarca. Distintos empresarios reconocen que reciben ofertas de compra de forma periódica.
El presidente del clúster gallego del naval, Aclunaga, Manuel Vázquez Castro, reconoció que probablemente habrá más operaciones como la de Talleres Mecánicos Galicia: «Las empresas somos un caramelito y más si se materializan los proyectos de eólica marina flotante en las costas españolas. El sector empieza a ser atractivo, hay empresas grandes que están intentando captar industria de la comarca, pequeñas empresas o medianas con una alta capacitación para prestar servicios a Navantia que empresas mayores no tienen y que si quieren captar ese nicho de mercado tienen que salir de compras». Vázquez Castro añadió, en una entrevista reciente, que entre los interesados en hacerse con compañías del sector se encuentran tanto fondos de inversión como grupos industriales. «Todo el mundo ha tenido contactos de un tipo o de otro y acercamientos», destacó.
Las compañías de la comarca también afrontan un momento en que muchos de sus fundadores se acercan a la edad de jubilación y sin un relevo generacional asegurado. Ese factor fue determinante, por ejemplo, para que los hermanos Derungs Cachaza, anteriores propietarios de Talleres Mecánicos Galicia, se decidiesen a aceptar la propuesta de EPER. «Por desgracia, la mayoría de las personas que estamos al frente de las empresas de la comarca nos estamos haciendo mayores, y sin recambio generacional, la venta se presenta como la mejor alternativa», subrayó el presidente de Aclunaga, propietario de la auxiliar Norinver, en Cabanas, una de las empresas que trabajan para Navantia en la ría de Ferrol.