Los alcaldes de la Ribeira Sacra se reúnen esta tarde para tomar una decisión
31 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Monforte tiene muchas cartas para convertirse en capital del consorcio turístico de la Ribeira Sacra, del que forman parte veintiún municipios de las provincias de Lugo y Ourense. De entrada, la ley de racionalidad y sostenibilidad de la administración local juega a su favor. No se puede dilatar más tiempo la adaptación a una normativa que obliga a este tipo de entidades ubicar su domicilio fiscal en el municipio de mayor población. La capitalidad física, sin embargo, es otra historia. Y parece que Monforte solo la tendrá si aporta un edificio para el funcionamiento del consorcio. Los alcaldes se reunirán esta tarde en pleno para tomar una decisión.
Los plenos del consorcio tienen carácter itinerante para dar satisfacción a sus veintiún «subsedes», como las define su presidente y regidor de Sober, Luis Fernández Guitián. La que se celebrará esta tarde tendrá como escenario el consistorio de Pantón. En lo relativo a la capitalidad, habrá al menos dos propuestas sobre la mesa. El alcalde de Monforte, José Tomé, pedirá la modificación parcial de los estatutos para que este municipio sea sede del consorcio turístico de la Ribeira Sacra.
Tres sedes diferentes
El presidente del consorcio también tiene su propuesta. En principio, Guitián es partidario de mantener un modelo similar al actual. Monforte pasaría a ser la sede fiscal de la asociación de municipios, en cumplimiento de las directrices de la administración central. Pero se mantendría una sede administrativa en el Ayuntamiento de Nogueira de Ramuín, donde tiene su plaza la secretaria del consorcio, y otra para la presidencia en el de Sober. «O meu traballo está na alcaldía de Sober, que é onde podo atender á xente», dice Fernández Guitián.
La propuesta del alcalde de Sober podría ser revisada, no obstante, si su homólogo de Monforte ofrece en el pleno de esta tarde la cesión de un edificio en el que funcione de forma estable el consorcio. Expolemos parece cumplir todos los requisitos y permanece sin uso alguno desde su reversión al Ayuntamiento monfortino. Tomé, pese a ello, se muestra cauto sobre el posible aprovechamiento de la antigua sede de la fundación comarcal para el funcionamiento del consorcio.
«O primeiro é que o pleno se pronuncie sobre a capitalidade do consorcio. A partir de aí, poderase falar da súa sede. O contrario sería poñer o carro diante dos bois», señala. Desde el punto de vista de Tomé, «non ten moito sentido que a sede do consorcio ande bailando en función do cambio de presidente».
Sober, Chantada y Nogueira de Ramuín, los tres referentes de la asociación
Desde su puesta en marcha, el consorcio de turismo de la Ribeira Sacra tuvo su sede, al menos teóricamente, en el municipio del presidente de turno. Tras la marcha de Juan Carlos Armesto, sustituido por Luis Fernández Guitián, la capital pasó de O Saviñao a Sober. Se trata en todo caso, de una capitalidad relativa. La sede administrativa está en el Ayuntamiento ourensano de Nogueira de Ramuín y la sede fiscal se mantiene desde un principio en Chantada. Allí arrancó el consorcio y de allí fue su primer presidente, el aún alcalde Manuel Lorenzo Varela. Para no herir susceptibilidades, los plenos tienen en los últimos años un carácter rotatorio.
Antes del socialista José Tomé, Severino Rodríguez trató de llevar la capital del consorcio turístico a Monforte al postularse como candidato a la presidencia. El exmandatario del BNG lo intentó en dos ocasiones, aprovechando las renovaciones en la directiva de la asociación de municipios que se producen cada vez que hay elecciones locales. No tuvo éxito en ninguna de ellas, debido a la amplia mayoría de representantes del PP.
La sede fiscal, cuando menos, está ahora garantizada. Las directrices estatales sobre racionalidad de las entidades locales obligan a incorporar las cuentas del consorcio al presupuesto de Monforte, en su condición de municipio principal. «Aínda que sexa un organismo independente, e non o financie na súa totalidade o Concello, haberá que adscribir o presuposto do consorcio ao municipal. Xa se fai agora co instituto de drogodependencias», explica Tomé.