Carmen Llonín, artista: «El bordado nació para restaurar prendas, pero tiene un lado muy estético y creativo, es como pintar con hilos»

Laura López / Raquel González LUGO / LA VOZ

LUGO

Carmen Llonín imparte un taller de grabado japonés e inauguró una exposición en Pepa Arte, en Lugo.
Carmen Llonín imparte un taller de grabado japonés e inauguró una exposición en Pepa Arte, en Lugo. cedida

Expone en Pepa Arte, en Lugo, y el día 16 impartirá un taller de bordado japonés, para mostrar las posibilidades de reciclar la ropa con creatividad y elegancia

03 abr 2025 . Actualizado a las 09:26 h.

Escultura, óleo, acrílico, fotografía, instalaciones, carboncillos, sanguina... Ninguna técnica se le resiste a la artista Carmen Llonín, que ahora está volcada de lleno en el bordado. Esta semana ha montado una exposición sobre bordado, en Pepa Arte, en la Ronda da Muralla de Lugo, que se podrá visitar a lo largo de este mes. Además, el día 16 a las 16.30, impartirá el taller intensivo de cuatro horas La infinitud en un solo hilo, sobre bordado japonés.

—¿En qué consistirá el taller del día 16?

—Esta técnica de bordado japonés se llama sashiko y se basa en la puntada bastilla, algo que todos sabemos hacer, básicamente una línea pequeña consecutiva a otra. Partiendo de eso y de los patrones geométricos que propone esta disciplina, se pueden hacer varios trabajos porque con hilo y aguja se pueden crear cosas muy bellas. Además, ante la demanda que está teniendo este taller, es probable que organicemos otro para el día 23, a la misma hora.

—¿Cuál es el objetivo de esta formación?

—A mí me gusta reciclar y me gustaría que las personas que asistan al curso vieran las posibilidades que ofrece el bordado para ello. De hecho, el bordado japonés nació como una técnica de restauración de ropa, en el siglo XIX o puede que incluso antes. Lo que propone es reparchear la ropa con puntadas geométricas y las prendas acaban totalmente nuevas y muy elegantes. Pero el bordado en general es una técnica cuasi milenaria que empezó por la necesidad de restaurar prendas, pero después se ve también su lado estético y creativo, es como pintar don hilos. En el caso del sashiko, cuenta con patrones geométricos y de una gran inspiración en la naturaleza, pero también se puede hacer bordado libre, incluso se puede bordar haciendo un caos de líneas.

—En cuanto a la exposición, ¿qué podrá ver el público?

—Ya está abierta y cuenta con piezas de bordado de diferentes técnicas, sobre fotografías, sobre hojas naturales y sobre tela, además de un maniquí con una blusa y un pantalón vaquero que tenía manchado de lejía y que he reciclado precisamente con bordado japonés. Este es un trabajo muy laborioso, de mucha investigación también sobre los materiales, y muy introspectivo y silencioso. Por ejemplo, para trabajar el bordado sobre hojas, que es un material muy frágil, hay que estar muy concentrado y tener práctica. En los talleres que voy a impartir comenzaremos con cosas sencillas y podremos ir avanzando hasta llegar a las hojas en una última fase.

—Y todo ello en Pepa Arte.

—Sí; Pepa Arte ha estado presente en mi vida artística siempre, por su amabilidad, por su buena disposición, por su amplio abanico de posibilidades de enmarcar trabajos... y ahora ha tenido una pequeña renovación con su hija Verónica, que ha dinamizado el espacio y tanto la sala de exposiciones como los espacios para talleres son muy interesantes y cuentan con muchas ofertas creativas. Yo trabajo sola desde casa, pero de compartir surgen nuevas ideas, así que también me nutro de otros artistas, todo puede inspirarte para darle una vuelta a tu trabajo.