El tomate gallego aprovecha que la ensalada verde pierde enteros frente a su rojo competidor

El informe de consumo de Alimentación en España 2018 concluye que el tradicional plato de hortalizas es el que está más presente en el menú de los hogares, donde el fruto originario de los Andes gana cada vez mayor presencia


redacción

Galicia tiene un total de 17 variedades autóctonas de tomate. Aunque esta planta es originaria de los Andes, fue domésticada en México y luego acabó en Galicia donde la adaptación al medio desembocó en la existencia de diferentes variedades autóctonas recuperadas mediante el esfuerzo de los agricultores que lograron identificarlas en sus huertos. De hecho, algunas llevan el nombre de los que reconocieron sus particularidades. Catalogadas por el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo algunas de estas especies como el tomate Negro de Santiago o Avoa de Osedo se han hecho un hueco entre los productos gourmet de las fruterías especializadas. Hace solo unos años, cuando empezó la recuperación del cultivo, había lista de espera en los restaurantes para hacerse con piezas del primero. Pero hay muchas más: Amarante, Apementado, Convento, Taller de Lubre, José Luis, Pili de San Fiz, Corazón de Miño, Amadeo de Monforte, Corazón de Monforte, De Corno, Monforte Grande, Monforte pequeno, San Lázaro, Olimpia Ourense y Mariló. Y junto a ellas hay otras variedades que tienen en determinadas zonas de Galicia el lugar perfecto para crecer, como la variedad Anairis, por la que apuestan desde la sociedad Hortas de Galicia, en Mondoñedo. 

Para todas ellas, autóctonas o foráneas, la cada vez mayor presencia de la ensalada de tomate en los menús de los hogares españoles que constata el Informe sobre Consumo de Alimentación en España 2018, presentado este lunes por el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, es una buena oportunidad para ganar mercado. Su sabor y su olor al partirlos, al ser un cultivo de temporada, es lo que los diferencia y lo que les da fuerza para proyectarse. Porque, como también recoge el estudio, los españoles cuidan cada vez más su alimentación y están dispuestos a gastar más en productos que ofrecen valor añadido. De hecho, las variedades que conviven en las fruterías van en aumento. 

«Cada vez hay más demanda de tomate. Nosotros producimos 50 toneladas al año y todas se quedan aquí, en la provincia de Lugo», explica Jorge Losada, uno de los socios de Hortas de Galicia. Cultiva Anairis, una variedad que aunque no está catalogada como autóctona por el centro de Mabegondo, adquiere una textura y un sabor que conquista paladares. ¿Por qué? «Puede ser por el agua de esta zona. En Pontevedra, por ejemplo, debido al clima, los tomates salen unos quince días antes, pero el agua es más dura. Aquí tenemos aguas más blandas, algo que favorece la calidad del fruto. Además por Mondoñedo el clima no presenta tampoco tantos altibajos», apunta Jorge. Junto a esta, otras de las variedades más cultivadas en la comunidad (tampoco son autóctonas) son el Caramba y Jack.

En Hortas de Galicia tienen tomate desde finales de este mes hasta noviembre y, como explica uno de los socios de la entidad, «este año aunque la cosecha se ha retrasado un poco debido al tiempo, la cosecha es fantástica». Habrá que probarlos. 

Variedades de tomates autóctonos de Galicia

 Avoa de Osedo: Descubierto en Osedo (Sada) su producción es de unos 6,6 kilos por metro cuadrado. De forma achatada, tiene un porcentaje de 51,92 %. 

Amarante: Hallado en Bergondo, su producción es de 7,4 kilos por metro cuadrado. Su porcentaje de zumo es del 60,30. 

Apementado: Este tomate recuperado en el concello coruñés de Bergondo, produce unos 13,07 kilos por metro cuadrado. De forma cilíndrica tiene un grado de zumosidad de 57,2.

Convento: Es otro de los tomates que fueron recuperados en huertos de Bergondo, la planta produce una cantidad de unos 7,7 kilos de frutos achatados por metro cuadrado. El porcentaje de zumo es del 62,33 %.

Corazón de Miño: Esta variedad fue identificada en el concello de Miño. Es de los que contienen menos zumo, un 48,23. 

José Luis: No es muy productivo. Solo 4,9 kilos por metro cuadrado. Este tomate hallado en Betanzos, con un fruto cordiforme, tiene un grado de zumo de 50,89 %.

Negro De Santiago: Hallado en Leiro (Miño), la planta produce nueve kilos por metro cuadrado. Con fruto ligeramente achatado tiene un índice de zumo del 67,59.

Pili San Fiz: Hallado en Monfero, laa planta produce 3,5 kilos por metro cuadrado, mientras que el fruto tiene una forma  trapezoidal. Su nivel de zumo es del 62,5 %.

Taller de Lubre: Hallado en Lubre (Bergondo), produce unos 5,2 kilos por metro cuadrado. Su grado de zumosidad es del 61,3%

Amadeo Monforte: Hallado en Monforte, la plata produce unos 8 kilos por metro cuadrado. Su porcentaje de zumo es del 57,71 %.

Corazón de Monforte: Con un fruto en forma de corazón, este tomate hallado en Monforte es muy jugoso. Su índice de zumo es del 65,13 %.

Monforte Grande: De Monforte, puede producir unos 5,4 kilos por metro cuadrado. Es achatado y aplanado. 

Monforte pequeno: También fue hallado a orillas del río Cabe, la planta produce unos 7,6 kilos por metro cuadrado. Su nivel de zumo es del 60,52 %

De Corno: Fue descubierto en San Lázaro, en el concello de Mondoñedo, tiene una forma puntiaguda. 

Olimpia Ourense: Descubierto en Ourense, su nivel de producción es de 7,2 kilogramos por metro cuadrado. De forma achatada, su nivel de zumo es de 61,89 %.

San Lázaro: También fue recuperado en Mondoñedo. Ligeramente achatado y plano tiene bastante zumo. 

Mariló: Hallado en Pontecesures, es achatado y plano. Tiene na zumosidad del 55.59. 

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