«Xuntarse é a maneira de poder invertir e facer que o traballo sexa rentable»

M. Cedrón REDACCIÓN

AGRICULTURA

De izquierda a derecha, Camilo Fraga; Alex Moure, Susana Aguiar, Roberto López y Xavier Zas
De izquierda a derecha, Camilo Fraga; Alex Moure, Susana Aguiar, Roberto López y Xavier Zas CESAR QUIAN

Cuatro proveedores de Vegalsa-Eroski hablan de la importancia del feedback entre los diferentes eslabones de la cadena alimentaria

14 may 2022 . Actualizado a las 10:43 h.

Ser un productor pequeño no es un obstáculo para innovar. Lo que ocurre, como explican Susana Aguiar y Alex Moure, los nombres que están detrás de Kalekoi, «es indispensable adaptarse a las necesidades de mercado y hacer un buen análisis para garantizar que los nuevos desarrollos puedan tener mayor éxito, o no perder tiempo y dinero con productos que a priori muy difícilmente tendrían demanda». Por ello, creen que el feedback con la distribución es clave porque «dispone de información de primera mano y un conocimiento más pormenorizado de las tendencias de compra. Por eso hay que trabajar en los dos sentidos porque, de ese modo, los nuevos desarrollos, irán ya enfocados a segmentos concretos, partiendo siempre de una base o una demanda más sólida».

El trabajo que realizan Susana y Alex dibuja la labor que muchos pequeños productores están realizando en el medio rural gallego para dar valor a sus productos. Ellos, en su granja, cierran el ciclo. ¿Y qué hacen? «Desde un yogur artesano, kéfir, leche pasteurizada a yogures con frutas… a partir de la leche de nuestra propia ganadería», cuentan. Y para sus yogures usan leche A2. 

El diálogo constante con la distribución del que hablan estos emprendedores de Lalín es justo lo que lleva haciendo Roberto López durante los últimos 25 años. Son los mismos que lleva suministrando hortalizas al grupo Vegalsa-Eroski. Son lechugas, acelgas, espinacas, berzas.... que crecen por toda la comarca de Bergantiños. Porque aunque Roberto, de Hortalizas R. López, está en A Laracha, hay más de treinta productores con huertos por toda la zona que colaboran con él. En total disponen de unas 30 hectáreas de invernadero, a las que hay que sumar otras 70 hectáreas que concentran cultivos al aire libre. «Cooperar entre nós é a maneira de que esto sexa rendible e de poder invertir, mercar maquinaria...», explica este agricultor. A eso ayuda también el caminar de la mano de un grupo de distribución durante un cuarto de siglo. Porque eso ayuda a saber cómo planificar las cosechas. Porque hay algo que este agricultor tiene claro: «De nada vale prantar algo que o mercado non demande, e igual pasa á hora de pensar en innovar».

No tantos años como Roberto, pero muchos, son los que lleva Camilo Fraga surtiendo las carnicerías del grupo de carne de la IXP Ternera Gallega, tanto convencional como de categoría Suprema. Porque en su granja, con una superficie agraria útil de unas 100 hectáreas, tiene 100 vacas nodrizas de raza rubia gallega y cachena. Además, tiene un cebadero en el que cría unos 450 animales. Son 15 años de relación directa, «non hai intermediarios», que han hecho que lleve desde su granja y su cebadero de Dozón hasta A Coruña unos 500 animales al año. Y al no haber intermediarios, con el precio que recibe por la carne, dice, «estou contento». 

No es extraño ver tampoco en los lineales del grupo Vegalsa-Eroski los vinos de una de las principales cooperativas de Galicia, Condes de Albarei. Xavier Zas, su director general, explica que para las 500 familias que están relacionadas con la cooperativa y que, a su vez, también son consumidores, es un orgullo ver el vino que producen en los lineales de la gran distribución. 

Para Xavier Zas el modelo cooperativo que se ha seguido en la comarca es una fórmula que ayuda a estar ahí, en el lineal porque, como dice, ayuda a «acumular oferta e gañar competitividade, algo que é fundamental».