El plan de prevención contra incendios de la Xunta reduce de 40 a 26 las parroquias con alto riesgo

M. Cedrón REDACCIÓN

FORESTAL

Santi M. Amil

El operativo de lucha contra el fuego estará compuesto por más de 7.000 personas

01 may 2025 . Actualizado a las 20:56 h.

Un total de 26 parroquias distribuidas en dieciséis ayuntamientos de las provincias de A Coruña Ourense y Pontevedra. Esos son los núcleos de alta actividad incendiaria recogidos en el Plan de Prevención y Defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga 2025) presentado por la Consellería do Medio Rural en el Consello Forestal celebrado ayer, un paso previo a su aprobación en el Consello de la Xunta de la semana que viene. Esa cifra se incluyen dos nuevas parroquias — Requeixo, en el concello ourensano de Chandrexa de Queixa; y Pontellas, en el pontevedrés de O Porriño—, y supone una importante reducción en relación a las 40 poblaciones que recogía el Pladiga del año pasado. Entre las parroquias que salen del listado está la de Santa María de Meiraos, en Folgoso do Caurel. De ese modo la provincia de Lugo no tiene este año ninguna población dentro de la relación de parroquias de riesgo.

En la lista están las parroquias de San Xoán de Carballo, en Carballo; Cures o Santa Baia de Boiro, en Boiro; Tállara, en Lousame; Quins, en Melón; Requeixo, en Chandrexa de Queixa; San Millao y Montes, en Cualedro; San Martiño de A Gudiña, San Pedro de A Gudiña, O Tameirón y Pentes, en A Gudiña; O Pereiro y Santigoso, en A Mezquita; A Granxa y Santa María de Oímbra, en Oímbra; Chaguazoso y Castiñeira, en Vilariño de Conso; San Xoán de Randín y Calvos, en Calvos de Randín; Prado de Limia y Requiás, en Muíños; Santa María de Dozón, en Dozón; Mourentán, en Arbo; San Salvador de Budiño y Pontellas, en O Porriño, y San Xurxo de Salceda, en Salceda de Caselas.

Todas estas parroquias están calificadas como de alto riesgo al haber registrado de forma reiterada incendios forestales de gran virulencia —dos o más fuegos de más e 200 hectáreas en los últimos diez años o una media de más de 7 incendios en el último lustro, por ejemplo— y, por ello, es necesario adoptar medidas extraordinarias para prevenir la legada del fuego y proteger los montes y las casas.

Más allá de esto, el nuevo Pladiga recoge que el operativo de lucha contra incendios durante la temporada de alto riesgo, que coincide con el verano, estará integrado por más de 7.000 personas, contabilizando tanto los profesionales propios de la Xunta como los de otras administraciones. Además, como dicen desde Medio Rural, Galicia contará con una treintena de medios aéreos contra el fuego y cerca de 380 motobombas y vehículos pesados. Medio Rural también prevé invrtir 13,7 millones de euros hasta el año que viene en la mejora de infraestructuras antiincendios.

Fijos discontinuos

Desde la Consellería avanzan que continúa el proceso de estabilización de los trabajadores fijos discontinuos: «Este ano traballarán oito meses e no vindeiro ano acadarán os nove meses de actividade», dicen desde ese departamento. Además, la idea es aumentar las áreas de cortafuegos, la mejora de pistas y los tratamientos preventivos en el monte.