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Crece la presión ciudadana para que se regule la apertura de presas

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

SOMOS MAR

Martina Miser

Colectivos de Arousa y Muros-Noia recurren a la Valedora do Pobo ante la falta de respuesta obtenida de Augas de Galicia

22 feb 2025 . Actualizado a las 09:16 h.

Hace unas semanas, el paso del temporal Herminia por las Rías Baixas puso el foco sobre el embalse del Umia y, más en concreto, sobre la gestión de esas instalaciones. En Caldas y en otras localidades que, río abajo, se vieron afectadas por la última crecida del agua, se alzaron voces que reprocharon a la Xunta que no informe a los ayuntamientos de cuándo se va a abrir la presa para poder tomar algún tipo de medida preventiva. Esas voces secundaban una vieja petición del sector del mar gallego: que se establezcan unos «protocolos de desencoro» claros, de los que esté al tanto el sector, y que impidan que la acción de las empresas concesionarias de los embalses acabe arrasando, en las rías, los bancos marisqueros.

Cofradías y mejilloneros de la ría de Arousa llevan años planteando esta preocupación. Un poco más al Norte, en Muros-Noia, el asunto también genera una importante inquietud entre quienes viven del mar. Ayer, colectivos de ambas rías acudieron juntos a plantear su preocupación ante la Valedora do Pobo. Llegaban hasta María Dolores Fernández tras haber intentado, en numerosas ocasiones, llamar la atención de Augas de Galicia sobre esta cuestión. Pero no han obtenido más respuesta, dicen, que el silencio.

Así que, ayer, se entregó a la Valedora un documento rubricado por cerca de una veintena de colectivos en el que se detalla por qué el «desencoro» es un asunto que les incumba. «Vimos padecendo periódicamente sucesos de avalanchas de auga doce procedentes dos encoros, que acontecen coincidindo con episodios de intensas choivas anunciadas previamente polo servizo de Meteogalicia», dicen en su escrito. De esas avenidas de agua responsabilizan a las empresas concesionarias de las presas, a las que acusan de tomar la decisión «sen previo aviso, sen coincidir coa marea chea e aportando volumes moi importantes de auga doce en pouco tempo». La consecuencia, señalan, es clara: «Ano tras anos prodúcense mortaldades masivas de bivalvos nas zonas intermareais, e unhas perdas económicas importantes para o conxunto das mariscadoras».

Esa realidad, dicen los colectivos sectoriales, lleva años siendo denunciada tanto públicamente, como a través de un sinfín de escritos remitidos a la Administración autonómica y, más en concreto, a Augas de Galicia. Pero desde este organismo, aseguran los colectivos que han recurrido a la Valedora do Pobo, se han hecho oídos sordos a sus quejas y a sus planteamientos. «Augas nunca nos contestou aos escritos remitidos por este motivo, e ademais de ignorarnos, tampouco toman ningunha medida para solucionar o problema». Quizás por eso, las plataformas que aglutinan a los colectivos del mar de Arousa y de Muros-Noia han optado por pedir la mediación de María Dolores Fernández, a fin de que esta actúe de mediadora y defienda unos derechos que, dicen, están siendo conculcados.

No es esta la única vía alternativa que se ha cogido para intentar llegar a Aguas de Galicia. Los patrones mayores de Arousa, en una reunión mantenida hace unos días con el conselleiro do Mar, Alfonso Villares, también pusieron sobre la mesa la urgencia de un protocolo de desencoros.