
La directora del Intecmar anuncia una estación de seguimiento para la de ría de Noia
02 abr 2025 . Actualizado a las 10:46 h.Profesionales de la pesca y el marisqueo de la ría de Arousa han manifestado en repetidas ocasiones su preocupación por la caída de producción. Tanto pesquera como marisquera. No aciertan a explicarse que los Lombos do Ulla estén vacíos, que la cría que siembran no llegue a tamaño comercial, que la nécora esté desaparecida, que las capturas de volandeira con bou de vara hayan caído a la mitad... Por eso escuchar a Covadonga Salgado, directora del Intecmar (Centro de Control para a Calidade do Medio Mariño), decir que «non hai ría máis estudiada que a de Arousa» en sede parlamentaria dejó este martes estupefactos a los diputados de los grupos de la oposición. Más que nada porque hace un mes escaso, el propio presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, conminó al sector en Vilagarcía a esperar a las conclusiones los estudios que se están llevando a cabo para conocer las causas de la mortalidad del marisco y la caída de la producción.
Salgado, que compareció a petición propia ante la Comisión de Pesca del Parlamento de Galicia, desgranó toda la red con que la ría está monitorizada: 11 estaciones oceanográficas con perfiles desde el 92, 13 puntos de seguimiento para contaminantes químicos, 13 de seguimiento de mejillón de batea, otras 13 de roca y 14 de moluscos infaunales. A eso hay que sumar la boya de Ribeira y, sobre todo, la plataforma de Cortegada, situada en la desembocadura del Ulla, que ofrece datos de salinidad y temperatura a dos niveles de profundidad desde el 2007, lo que proporciona ya una serie histórica importante, a su juicio. «Os datos están aí e calquera pode utilizalos», dijo tanto refiriéndose a la posibilidad de analizar los efectos del vaciado de los embalses sobre las caídas de salinidad como a los posibles efectos de Altri. Incluso aludió a un informe realizado en el 2023, cuando las fuertes lluvias de otoño barrieron los bivalvos, para conocer si esa liberación de agua tenía incidencia en la caída de salinidad. La de Cortegada es, a decir de la directora del Intecmar, una «estación de libro» para valorar la situación de la ría de Arousa, que se completa con la boya de Ribeira. Asimismo, anunció que la ría de Noia, en el marco del proyecto Redecos, había sido identificada como una de las rías candidata a instalar una estación de medición de datos en continuo, cada diez minutos, para complementar la red ya existente de estaciones automáticas.
Inacción de la Xunta
El Intecmar será «un centro de excelencia, pero a política é de baixa calidade», espetó Rosana Pérez, portavoz de Pesca del grupo del BNG. Porque, eso sí, todos reconocieron el trabajo reconociendo a la directora y a los técnicos que desarrollan su labor en el centro de control su trabajo, lo cierto es que las declaraciones de Salgado «poñen de manifesto claramente que a Consellería do Mar está facendo deixación de funcións». No hay otra forma de definir que «se existen estudios, se existen datos e a Xunta non os utiliza é un mal uso dese centro de investigación, porque non da pasos para cambiar as cousas», subrayó.
Lo mismo destacó Xulio Abalde, desde el grupo del PSdeG, que reprochó que la Xunta «se esté amparando na ausencia de ciencia cando hai un centro que suministra datos e estudios». También llamó la atención sobre el hecho de que en algunos casos existan registros desde 1992 y solo se haya hecho «un informe no 2023». «É increíble que non se utilicen eses datos», añadió.
Otra muestra que ofreció Abalde de la falta de diligencia de la Xunta fue la situación de la ría de Cedeira, donde el bivalvo que se extrae tiene que pasar un tiempo en las bateas de depuración porque la zona está catalogada como C, de elevada contaminación microbiológica por contaminación fecal. Pero le falló el ejemplo, porque, anunció Salgado, acaba de ser recalificada a zona B.
Lo que nadie puso en duda fue la valía de un centro que realiza anualmente 80.000 análisis, una media de 380 al día, para controlar la calidad de las aguas, garantizar la salubridad de los productos del mar, además de encargarse de la observación oceanográfica y apoyar la lucha contra la contaminación marina.