La mitad de los encuentros con orcas de este verano en Galicia se produjeron en el entorno de Arousa

SOMOS MAR

Los dos últimos avistamientos se remontan al domingo pasado, al sur de Sálvora y a cincuenta millas de Malpica
29 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Que Salvamento Marítimo mantenga su dispositivo de vigilancia para detectar la presencia de orcas en las Rías Baixas tiene todo el sentido, después de un verano repleto de interacciones con esta especie de cetáceos. Tal y como señala Bruno Díaz, el director del Bottlenose Dolphin Research Institute (BDRI), lo más probable es que los grupos que frecuentan las aguas de Galicia en pos del atún rojo no comiencen a desplazarse hacia el sur hasta finales de septiembre, por lo que existen altas probabilidades de que los avistamientos se repitan hasta entonces. Sobre todo en el entorno de Arousa, un distrito marítimo que ha concentrado la mitad de los encuentros que se han registrado desde el 29 de julio y alcanzaron su cénit el sábado pasado, cuando ocho ejemplares se internaron en la ría.
Los datos que recoge la aplicación GT Orcas, que gestiona el Grupo de Trabajo Orca Atlántica (GTOA), con la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños al frente, indican que Galicia ha sumado este verano 25 episodios de esta clase, de los que trece tuvieron lugar en las aguas interiores y exteriores de la ría. Los dos últimos avistamientos fueron anotados el domingo 24 de agosto, un día después de una incursión que, además de cinco encuentros con veleros, que resultaron dañados, ofreció cuatro avistamientos. Uno de ellos, más adentro que ninguno que se haya registrado antes, tuvo lugar frente a Vilaxoán. Los investigadores indican que lo más probable es que fuese el único macho adulto que integraba aquel grupo. Aunque persisten dudas acerca de que haya sido en realidad una orca. Primero, porque Salvamento Marítimo asegura que ninguna avanzó más acá de la isla de Rúa, en línea con A Illa. Pero también porque la aplicación está abierta a navegantes que no tienen por qué contar con el conocimiento ni los medios precisos para identificar correctamente esta especie.
Sea como fuere, esos dos avistamientos más recientes se localizaron al sur de la isla de Sálvora y a unas cincuenta millas al norte de Malpica. Desde entonces, las orcas no han vuelto a ser vistas en las Rías Baixas.
Las observaciones y encuentros comenzaron a ser registrados con asiduidad a partir del 2023. Los ejemplares que visitan Galicia pertenecen a la subespecie denominada orca ibérica, del Estrecho o del golfo de Cádiz, cuya población ha sido identificada por el GTOA con precisión en un catálogo que incluye medio centenar de individuos. Aunque la cifra permanece estable desde hace una década, se trata de un número escaso, vulnerable y, en último caso, en peligro de desaparición. De ahí que el grupo de trabajo internacional que lidera el CEMMA haya desarrollado junto a la Fundación Banco Santander el programa Frienship-Orcas para su conservación, estudio y divulgación.
Uxía Vázquez, investigadora de la coordinadora, trabajó el sábado con los grupos que se internaron en la ría. Asegura que mostraban un comportamiento tranquilo, en absoluto agresivo. Solo parecen sentirse atraídas por los veleros y, en concreto, por sus timones, sin que existan registros de ataques a tripulantes. Un fenómeno que puede deberse al adiestramiento colectivo de los ejemplares jóvenes en la caza o a un posible trauma previo. Como hipótesis, un comportamiento socialmente transmitido en el seno del grupo. Los que sí pueden temer su visita son los pulpos, después de que el BDRI documentase a una orca emergiendo con un cefalópodo en la boca.

Ocho ejemplares. Las incursiones de orcas en la ría están documentadas desde el verano del 2023, aunque nunca con la intensidad del pasado sábado. Fue un grupo de al menos ocho ejemplares entre los que se encontraban un macho adulto, una hembra de unos 48 años, varios jóvenes y una cría muy pequeña.