María Jesús Tato Vila, farmacéutica: «No hay ningún protector que te valga para tomar el sol todo el día»

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Con el verano sale el sol de las dudas... ¿Nos ponemos la crema en casa media hora antes de salir?, ¿cuál es el mejor protector para menores de 2 años?, ¿un factor 30 es aceptable para protegerse?, ¿son solo una moda las cremas faciales de colores en barra? Responden desde la coruñesa farmacia Castro
16 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Cabeza, con la cabeza cubierta, con una buena hidratación y el fotoprotector a flor de piel inauguramos ya la temporada de verano. A la playa o la piscina se va con la crema solar puesta de casa, señala María Jesús Tato Vila, de la coruñesa farmacia Castro, que apunta que «el protector debe aplicarse una media hora porque hay que darle a la piel un tiempo de absorción, y en casa siempre vamos a ser más minuciosos que si la echamos en la playa con prisa o, si es en espray, de que parte del producto se lo lleve el viento». Entonces, la aplicación en casa media hora antes. Vayas adonde vayas: playa, campo, montaña. Y después, ya in situ, renovación.
—¿Cada cuánto tiempo hay que volver a ponerse la crema protectora?
—Es bueno renovarse el dermoprotector cada hora y media o dos horas, como mucho, dependiendo del tipo de piel. Si se trata de una piel hipersensible o tiene alguna patología, cada hora y media. Hay fotoprotectores en los que el laboratorio nos dice que el tiempo se puede alargar, pero en esto es mejor ser un poco conservadores y cada hora y media o dos reponer.
—¿Debe quedar la piel blanca, porque es signo de buena cobertura frente a los rayos solares, o transparente?
—No por echar más producto, te vas a proteger mejor. Hay protectores minerales que pueden dejar la piel un poquito más clara, pero cada vez hay más avance y queda la piel más natural.
—¿En qué debemos fijarnos al elegir una crema para niños? Los pediatras señalan que deben ser cremas con filtros físicos.
—En los niños pequeños la exposición directa al sol está contraindicada siempre. Pero si el niño va a estar en exteriores, a pesar de que podamos tener cuidado de que no haya exposición directa al sol, puede estar recibiendo rayos rebotados de superficies, del mar, de la arena... Incluso, en la ciudad, de las piedras de los edificios. Entonces, sí conviene usar un fotoprotector y debe ser mineral o físico.
—¿En adultos no es necesario que el fotoprotector sea mineral?
—Solo en casos de pieles muy sensibles, fotoenvejecidas o que tengan queratosis. Ahí sí es conveniente que se use un fotoprotector mineral. El mineral deja la piel un poco más clara, pero protege mucho más.
—¿Hay algún protector que nos proteja completamente del sol? ¿Podemos tomar el sol todo el día?
—No. Ninguno. El sol tiene beneficios, pero hay que tomarlo en su justa medida. El bronceado es bonito, especialmente si eres joven, pero con el tiempo empiezan a aparecer las manchas, las queratosis o rugosidades en la piel. Ahí es cuando tomamos conciencia.
—¿El sol pasa factura a la larga?
—Sin duda. Conviene estar en exteriores, pero una exposición directa al sol se debe hacer siempre con moderación.
—Hacer deporte al aire libre es otra forma de tomar el sol. Se ve, en deportes como el surf, el uso de sticks de cremas de colores bajo los ojos. ¿Este tipo de producto es efectivo?
—Esas son las zonas de mayor incidencia solar. Al margen de las modas, que pueden parecer muy cuquis, el uso de la crema en este tipo de aplicador (en stick) es práctico. No tienes ni que tocarlo con las manos. Lo aplicas directamente sobre la piel y así quedan más protegidas las zonas de mayor incidencia. Pero este tipo de protector puede usarse como renovador. Si durante el día estás continuamente en el agua, el tiempo necesario de renovación de la aplicación de la crema se acorta. Y esos tipos de stick facilitan la renovación.
—¿Cuál es el mejor formato de crema que niños y adultos podemos utilizar? En espray son muy gustosas, y lo hacen muy fácil, pero la mitad del protector se lo lleva el viento...
—Es algo que se deja a elección del cliente, en función de qué textura le agrada más. En espray es mejor para un retoque que en la primera aplicación.
—¿Alguno en particular para la cara?
—Sin duda, para la cara mejor las texturas en crema, gel crema o gel, dependiendo del tipo de piel. Y para el cuerpo, cremas, lociones y leches como opción para una primera aplicación.
—El kit solar puede ser un lastre. Crema corporal, facial, protector para los niños, espray... ¿Es necesario tanto abanico, qué kit es el imprescindible?
—Hay que ponerse fotoprotector en el rostro y corporal, pero ahora muchos laboratorios nos lo facilitan con la presentación de fotoprotectores que son a la vez corporales y faciales, como un dos en uno. Si así lo indican, es correcto, siempre teniendo en cuenta que para niños menores de 2 años tiene que ser un protector mineral.
«El cuero cabelludo necesita un protector solar específico»
—¿El «aftersun» es necesario?
—Son importantes porque prolongan el bronceado. Aparte, hidratan y mantienen la piel en óptimas condiciones. Hace que se recupere la piel, que se calme la piel, y que quede más bonito el bronceado. Son productos con fórmulas específicas para tratar de evitar el daño solar, que se puede haber producido a causa de las radiaciones ultravioletas.
—¿Podemos fiarnos de los informes y ránkings de la OCU a la hora de elegir nuestro protector solar?
—No podemos opinar. Entiendo que esas valoraciones son precio/calidad. Nosotros lo que podemos decir es que en el canal de farmacia es muy riguroso el cumplimiento de los índices de fotoprotección.
—¿Hay mucho peso de las marcas?
—En farmacia existen cremas solares con precios muy competitivos que tienen el respaldo de estudios clínicos y de investigación. Quizá hace años había mucha más diferencia entre el mercado que estaba destinado al canal de farmacia y el de droguería y grandes superficies. Ahora no hay tanta diferencia a nivel económico. Hay fotoprotectores por 11 o 12 euros con muy buen respaldo de laboratorios.
—Hay niños que siempre se queman ahí donde se marca la raya del pelo. ¿Hay que aplicar crema en el cuero cabelludo? ¿Y en zonas menos expuestas, como axilas o plantas de los pies?
—Sí. Lo recomendable es que si vas a estar un rato expuesto al sol te cubras la cabeza. Si eso no es posible, hay que ponerse fotoprotección. Hay fotoprotectores específicos para esa zona. Pueden ser en espray, porque si te aplicas una emulsión se ensucia más el pelo.
—¿No vale el corporal para el cuero cabelludo?
—Si no tienes otro, ese es mejor que no ponerse nada.
—¿Es seguro un protector de menos de 50? ¿Un factor 30 nos protege?
—No lo recomiendo. Existen en el mercado, pero cada vez menos. Había fotoprotección 15 y ya no existe. Existen de 30 por demanda del cliente, pero yo no los recomiendo, para ir más sobre seguro. Todo lo que te cuidas en invierno lo pierdes en verano si no usas un protector de 50.
—¿Hay que aplicar además de la crema solar una crema hidratante?
—Sí, es importante que sigas con tu rutina. Crema, sérum y como último paso el fotoprotector. Incluso si después te vas a poner un maquillaje o una crema con color. En verano puedes acortar un poquito esa rutina, y ponerte solo sérum y después el fotoprotector.
—¿La piel tiene memoria?
—Sí, pero ahora somos más conscientes. Hoy estamos pagando las consecuencias de los años locos en los que había falta de información. No podemos olvidarnos de que el bronceado es un mecanismo de defensa de la piel frente al sol, que nos aporta beneficios como la síntesis de la vitamina D, en la sensación de bienestar... Si haces una exposición prolongada al sol, tu cuerpo da una respuesta inmediata, ¿cómo reacciona? Se pone rojo, la piel tirante, a veces ampollas... El daño que puede producir a nivel de ADN suele manifestarse más tarde. Hay estudios que dicen que otras consecuencias de haber tomado demasiado el sol se ven a los diez años. Si las manchas por el sol apareciesen de un día para otro nos protegeríamos más.