El Estado, históricamente, no suele construir dos vías rápidas al mismo tiempo, con lo que gana puntos que la siguiente en ejecutarse sea la de A Mariña
El plan de infraestructuras que se diseñó en el 2012 y el prometido Plan Galicia pintaron el mapa de la provincia de carreteras que aún hoy siguen en papel, aunque se están dando tímidos pasos para ponerlas en marcha
La fragilidad presupuestaria en Carreteras, la apuesta por el ferrocarril en los fondos de la UE y otras prioridades demoran la decisión de iniciar las obras
Hasta veinte grandes constructoras optaron a la licitación, que se lleva el grupo gallego por 13,6 millones para el mantenimiento durante tres años de nueve vías y el cambio de biondas en la A-54 para poder circular a 120 y no a 100, como ahora
Frente al elevado coste, alrededor de unos 100 millones, se hace necesaria por el constante incremento del trafico en el corredor, la vertebración de la provincia, las conexiones con Ourense y la necesidad que tendrá en el futuro el Puerto Seco
Las obras que están en marcha, como la autovía A-54, la modernización del tren a Ourense o la intermodal, no corren riesgo; pero sí hay dudas sobre las comisarías lucense y monfortina
El proyecto, que fue adjudicado por 29,3 millones de euros, tenía consignado un gasto de 8,9 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado del 2023