Salvar la Tierra del posible impacto de un asteroide no es una prioridad. Así lo decidió primero la Agencia Espacial Europea y ahora la NASA, que han cancelado su misión experimental para desviar la órbita de una roca celeste. Pero, aunque no se sabe cuándo un objeto de este tipo podría colisionar con el planeta, el riesgo real.
La Agencia Espacial Europea ha inaugurado esta semana en Madrid una incubadora empresarial que permite a los emprendedores desarrollar sus ideas para crear nuevos proyectos a partir de la tecnología espacial.
La sonda hizo su fotografía final a solo 20 metros del lugar en el que impactó. En su periplo logró enviar estampas geológicamente «increíbles» del astro
La NASA también tendrá que adaptarse a la era Trump para marcar un nuevo rumbo en el que la exploración del espacio profundo pasará a ser la prioridad. Y lo será a costa del hasta ahora potente programa de observación de la Tierra, que incluye las investigaciones sobre el cambio climático.
Colonizar Marte es el objetivo. El viejo proyecto de enviar una misión tripulada acaba de recibir el impulso del presidente Obama, que se ha comprometido a cumplirlo con el apoyo de la industria privada. Quedan muchos retos por superar, pero es posible. Nada que ver con el fantasioso plan del visionario Elon Musk.