Los trabajadores asturianos apoyan a sus compañeros gallegos y apuestan por la continuidad de la planta. Califican la actitud de los políticos que exigen el fin de la actividad de «incongruente y populista»
La multinacional responderá en dos semanas a una propuesta de acompañamiento por parte del Estado para verificar la solvencia del comprador de la planta de San Cibrao