«Lloré desde la mutua a casa, pero lo asumí pronto y me puse a trabajar», admite el jugador, que en abril del año pasado se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda
Al futbolista del Bergantiños, unos exaltados lo insultaron en un partido en Ávila: «Eran adultos y no se arrepentían, lo que lo hace aún más inquietante»