El Observatorio de Calar Alto registró la entrada de dos bolas de fuego a una velocidad de más de 100.000 kilómetros por hora que generó una impresionante luminosidad «mucho más brillante que la luna llena»
Un gran bólido con una cola ardiente se precipitó a la Tierra a una velocidad de entre 13 y 10 metros por segundo y de él se desprendió una de sus partes y ardió antes de que el resto impactara
El satélite se formó a partir del «mayor impacto» de la Historia del Sistema Solar, cuando un protoplaneta entró en colisión con el cuerpo que más tarde se convertiría en la Tierra