La proximidad de las fiestas parece avivar el interés de quienes faenan ilegalmente; en la ría, los vigilantes ya han abortado algunas mariscadas gracias, en parte, a las nuevas tecnologías
La Comisión también acepta eximirla del control electrónico de capturas, insiste en las cámaras a bordo, quiere prohibir motores con más potencia de la declarada y vigilar digitalmente la pesca recreativa
Con el precio del calamar doblando al del pulpo en las plazas de abastos de la comarca, decenas de personas se lanzan a diario a la caza del cefalópodo
Algunos profesionales denuncian constantes amenazas cuando amarran sus barcos: «Vaite para outro lado, que hai sitio de abondo onde atracar», criticaron en Camariñas