Más de 15.000 simpatizantes del partido islamista Ennahda salieron ayer a las calles en Túnez para defender el derecho de su movimiento a dirigir el país, inmerso en una grave crisis política
Tunecinos y egipcios sienten fracasada su revolución al no ver cumplidas sus demandas sociales y políticas, mientras ganan terreno los preceptos musulmanes ultraconservadores