O Grove presume de fiesta y de producto en una abarrotada inauguración en la que, quince minutos antes de que abrieran las cajas, ya había gente haciendo cola
05 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Hay quien no quiere esperar. Quien no se resiste a meterse entre pecho y espalda una de las suculentas raciones de marisco que O Grove pone a la venta durante su fiesta más internacional, a pesar de que sean solo las siete de la tarde. Así que quince minutos antes de que ayer abrieran las cajas ya había cola. Decenas de personas aguardaban pacientemente para poder adquirir los tiques que daban derecho a platos de almejas, pulpo, mejillones y empanadas, entre otras muchas raciones. A todos ellos dio la bienvenida el alcalde, José Cacabelos, e hizo partícipe de una cuenta atrás que marcó el arranque del certamen. Entonces se puso en marcha la maquinaria y, solo unos minutos después, las mesas comenzaron a llenarse de suculentas viandas. Fue el inicio de una fiesta por la que durante los próximos diez días pasarán miles de personas de todo el mundo.
«Presumimos, y espero que lo constaten, que esta es una de las mejores fiestas gastronómicas de toda España», con estas palabras definió el alcalde, José Cacabelos, el certamen que ayer inauguró O Grove. En él se podrá degustar «el mejor marisco que ofrece el trabajo de nuestros marineros, mariscadoras y mejilloneros. El producto está garantizado, es de la mejor ría del mundo, la de Arousa», añadió. Y sus palabras sirvieron para que la fiesta se pusiera en marcha. En ese momento, decenas de personas hacían ya cola en las cajas, mientras en las cocinas todo estaba preparado para servir las primeras raciones. No hubo, en esta primera jornada, el cangrejo real, la novedad de este año. Pero es que los barcos que salieron a pescarlo no regresarán hasta esta mañana. Pero su ausencia fue suplida, y de sobra, con raciones de pulpo, empanada, mejillones, almejas...
Mientras esto sucedía, las autoridades se iban congregando para celebrar la inauguración oficial. A la cita no faltaron ninguno de los grupos de la oposición, ni varios integrantes del gobierno local. «Esta es la fiesta gastronómica más importante de España y de Galicia y lo estamos constatando porque hace media hora que se abrieron las cajas y hay gente de todos lados», explicó el regidor. Destacó los cambios introducidos este año, como el cangrejo real. Y el «compromiso total y absoluto» que la fiesta tiene con el medio ambiente, pues hasta los vasos de este año son reutilizables. A continuación, la comitiva oficial se dio un paseo por los diferentes puestos de venta de marisco, donde saludaron a los cocineros que estaban trabajando y pudieron probar algunas de la viandas. Para finalizar, brindaron por la buena marcha de una celebración que se prolongará durante diez días.
Compromiso con la igualdad
La Festa do Marisco de este año contará con un punto morado, en el que se atenderá cualquier situación de violencia contra las mujeres. Además, la Diputación de Pontevedra colaborará con el certamen cediendo adhesivos con lemas como «Lembra, eu decido, ti respectas» y «Conta conmigo. Eu respéctote». Estos serán repartidos en la oficina de turismo y en los puestos de venta de los productos del certamen.
Turistas de Gran Canaria y Barcelona, primeros en probar las raciones
m. a.
Llevamos aquí desde las cuatro de la tarde, pero a hacer cola nos hemos puesto a las siete menos cuarto», explicaba Pepe, un turista de Gran Canaria. Él y Héctor eran los primeros en la cola de una de las cajas. Aguardaron pacientemente durante quince minutos a que esta abriera para hacerse con una decena de tiques. En el recinto los esperaban Marga, Marilisi y Esther. Todos ellos llegaron ayer mismo a O Grove, exprofeso para la fiesta. No es esta su primera vez en la localidad, pero hasta ahora nunca se habían acercado al certamen. «Vamos a estar aquí una semana y estamos alojados en Meloxo», contó Héctor. Así que tendrán tiempo de sobra para dar buena cuenta de la fiesta y de toda su gastronomía.
Pulpo, zamburiñas, ostras, navajas y «vino de Galicia» era el menú que había elegido para la cena. Y, aunque todavía no habían podido probar nada, se mostraron encantados con el certamen. Solo había una queja, el precio. «El pulpo está demasiado caro», afirmaron.
A unas mesas de allí estaban Carmen y Alfonso, un matrimonio de Barcelona. Ellos son ya unos veteranos de la fiesta y, quizás por eso, las suyas fueron las primeras raciones que llegaron a la mesa. «Esta es la tercera vez que venimos. Tenemos una casa en Raxó y aprovechamos para venir unos días y pasarnos por la fiesta», relataron. Ambos son unos grandes fans del certamen. «Nos encanta todo, la variedad de productos, la convivencia...», explicaba Carmen. Ayer quisieron ser de los primeros, «hemos venido pronto. Y eso que no abrieron puntuales», explicaban. Para empezar pidieron unas croquetas, rodaballo y una ración de empanada de maíz. «No es que sea lo más representativo, pero yo es que soy una forofa de la empanada», aseguraba esta barcelonesa. Qué aproveche.