
Descubrimos los secretos de la cocina tradicional del restaurante La Cepa, en Cariño. La calderaida es el plato estrella
19 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.No esperemos encontrar manteles de seda o cubertería de plata cuando llegamos al comedor de La Cepa en Cariño, porque lo que prima en este restaurante es siempre la calidad, los productos más frescos, la cocina tradicional, que Pilar maneja como nadie, para ofrecer los sabores infinitos del mar de Galicia. El comedor de casa Feliciano, como se le conoce coloquialmente, es pequeño y acogedor. En las paredes numerosos cuadros, cartas náuticas y metopas, que recuerdan su pasado marinero, porque el fundador comenzó su vida laboral muy joven, con apenas 11 años, en un barco de su pueblo.
También podemos hablar de emigración, porque con 17 años marchó a Venezuela, donde conoció a su mujer Pilar, aunque, como no se cansa de repetir, pensaba siempre en Cariño y su vocación era la hostelería y más concretamente tener un restaurante. Hoy son sus hijos quienes tomaron el relevo, pero la sabiduría, que con los años de experiencia adquirió su padre, sigue siendo la Biblia del negocio.
La caldeirada
Quizás, por su pasado marinero, quizás porque su esposa consigue mantener fielmente la tradición de la cocina cariñesa, la caldeirada de pescado es el plato estrella del establecimiento. «La preparamos con pescados de primera calidad, especialmente de roca , además de la de raya, que es la típica de esta zona».

Pero, además, si nos acercamos a La Cepa, tenemos que probar el bonito en rollo «una receta única- añade el hostelero- que nos pidieron ya afamados cocineros de toda España y que a nadie deja indiferente, hasta tal punto que es una de las mejores tarjetas de presentación que tenemos entre los amantes de la buena gastronomía. Tampoco podemos marcharnos sin probar el salpicón, de pescado o de marisco, las almejas a la marinera, el pulpo y los mariscos del cabo Ortegal o las excelentes carnes de la Capelada. Y para rematar una comida, nada mejor que los postres caseros, como el arroz con leche, la tarta de queso o el flan de huevo, que Pili elabora como nadie. Pero Feliciano Barcia fue y sigue siendo un amante de los buenos vinos y, desde la apertura del local en el año 1.983, se distinguió por su bodega, con caldos de alta gama «porque nuestros clientes nos demandan siempre los mejores vinos, blancos o tintos, gallegos o del resto de España».
¿Y el precio? Este es otro de los grandes argumentos para acercarse a Feliciano porque, además del plato del día que cuesta 10 euros, podemos comer a la carta por menos de 25 euros. También, y anexo al bar-restaurante, tiene un pequeño hostal con 13 habitaciones «dignas, como me dicen en Turismo, de hoteles de cuatro estrellas».
Su ficha
Fuendado en 1983
Actividad Mesón- bar-restaurante
Avda de la Constitución 102 ( esquina Ramón del Valle Inclán) Cariño
De 9 de la mañana a 11 de la noche. En invierno cierra los domingos tardes y el mes de mayo por vacaciones
981 405 328- 663 829 103
mariabarcia2@hotmail.com
Admite todas las tarjetas, aparcamiento, hotel y Wifi gratuito en todo el local. El comedor tiene capacidad para 60 comensales.