LA TENDENCIA ES LO SALUDABLE Chorizo de calabaza o mermelada con panela. Sí, el 2018 será el año en el que estos ingredientes comiencen a sustituir polvorones y turrones de las tradicionales cestas. ¿Se apuntará tu empresa a esta tendencia?
05 nov 2018 . Actualizado a las 18:00 h.En plena revolución sostenible, a muchos ya les azota la conciencia el hecho de pensar en los excesos navideños. El más es más, propio de estas fechas en las que los kilos de comida quedan en la mesa a expensas de convertirse en unas sobras que suelen terminar en la basura, se traslada también al ámbito de los regalos, muchos de los cuales compramos por compromiso, a veces sin conocer los gustos del agasajado. Por no hablar de las cestas navideñas que, burro grande ande o no ande, incluyen alimentos que se quedan en la despensa sine die. Pero que, eso sí, quedan monísimos en esa especie de bodegón que las empresas envían en diciembre a sus empleados.
No solo al Grinch le entra el agobio solo de pensar en la que se avecina, sino que cada vez son más los trabajadores que piden a sus superiores un cambio verde si piensan tener un detalle con ellos. Y alternativas para darle una vuelta de tuerca saludable a las cestas, haberlas, hailas. También en Galicia.
Carolina Abalde, cabeza visible de Lembranza Box, una web especializada en enviar cajas sorpresa mensuales con ingredientes ecológicos gallegos, es el salvavidas de los que, agradecidos y emocionados por recibir su cesta de Navidad, sin embargo, lamentan la ausencia de productos locales y sostenibles en dicho paquete. «Parece que en estas fechas solo puede haber polvorones, que seamos honestos, no a todos le gustan; jamón y vino. No se contempla que cada vez hay más gente vegetariana y vegana o personas preocupadas con el medioambiente», comenta Abalde. Para añadir que estas cestas, por otro lado, no dejan de ser atractivas para cualquier persona que, simplemente, tenga buen diente. La experta propone productos para las cestas tan originales como «chorizo de calabaza, pasta ecológica hecha en Galicia, mermelada con panela, jabones ecológicos, licores de producción sostenible o chocolate con lemon grass». Un totum revolutum que, reconoce Abalde, «sorprende mucho, pero también gusta»
Para esta viguesa es importante que personas que no siguen una alimentación tradicional reciban una cesta de Navidad digna y, como el resto de empleados, con productos gourmet. Pero no solo eso: «Es una labor que debería enorgullecer a las empresas, porque con este tipo de cestas ayudas a los productores locales, y no hay que menospreciar esa labor», apunta.
MATERIAL RECICLADO
Según explica Abalde, por su experiencia en los últimos años, cada vez son más los trabajadores concienciados con la sostenibilidad que le demandan información sobre estas cestas sostenibles para ponerla a disposición de sus empresas. Aunque, sobre todo las grandes compañías, aún se resisten a afrontar este cambio que no solo pasa por los ingredientes que incluye la caja. «Las propias cajas y el relleno están hechos de material reciclado, y utilizamos el menor plástico posible. Para hacer el lazo, por ejemplo, usamos una cuerda reutilizable».