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Euskal-Erria, el bou bacaladero de A Mariña

josé pino

SOMOS MAR

ARCHIVO PYSBE

Con folio SS-2-676 E.A.E.A. en 1942 fue reconvertido a mercante de cabotaje

24 abr 2021 . Actualizado a las 04:57 h.

España ha sido tradicionalmente desde hace siglos un gran consumidor de bacalao, el pez salado que debido a su fácil conservación contribuyó a paliar el hambre en el interior de la península.

A finales del siglo XVIII, Carlos III encarga al comisionado Antonio Sañez Reguart la búsqueda de especies pesqueras que sean capaces de soportar el transporte a la Meseta, para poder contrarrestar la prohibición de pesca del bacalao, ya que en el Tratado de Utretch no sólo entregamos Gibraltar, sino que se nos vetó el acceso a los caladeros de los mares del Norte. Deberán pasar más de dos siglos, hasta el reinado de Alfonso XIII, a principios del siglo XX que se intente de nuevo volver a la pesquería del bacalao. Se contacta con el industrial Mr. Lagasse, un vasco francés de Bayona gerente de la compañía “La Morue Francaise” que se dedica a la pesca en St. Pierre et Miquelon. Así nace en 1926 la compañía PYSBE (Pesquería y Secaderos de Bacalao de España) participada en su mitad por el armador francés y en la otra parte una serie de particulares bajo amparo estatal. Se inicia esta empresa con el encargo de dos bous de pesca a astilleros franceses: el Rey Alfonso XIII y el Euskal-Erria. Los astilleros ingleses Hall Ruseel Ltd. de Aberdeen botarán un año más tarde el Galerna y Vendaval, en 1932 de Falmouth salen el Mistral y el Tramontana, estos seis bous son de vapor, los primeros de motor no vendrán hasta después de la Guerra Civil, en 1939 de los astilleros daneses Frederikshavn, el Abrego y el Cierzo. Estos ocho barcos durarán hasta 1960. A partir de 1940 entrará en vigor el grueso de la flota de PYSBE construidos en los astilleros de la SECN de Sestao: Brisa, Aquilón, Tifón, Tornado, Mareiro, Solano, Huracán, Regañón, Bochorno y Alisio, que durarán hasta la irrupción de las parejas en Terranova.

El bou Euskal-Erria y su gemelo el Rey Alfonso XIII, a partir de 1931 llamado Hispania, fueron entregados en mayo de 1927 a la PYSBE por los astilleros franceses Societé Provencale de Constructions Navales de La Ciotat cerca de Marsella. Median 65.40 metros de eslora por 10.53 metros de manga, desplazaban 1190.5 TRB y equipaba una máquina de triple expansión de 425 HP con caldera multitubular de consumo diario de 15 toneladas de carbón que le daba una velocidad de 10.42 nudo. Formó parte durante la Guerra Civil de la Marina Auxiliar de Euzkadi como bou armado con el nombre de Bizkaya. Durante la Segunda Guerra Mundial ante la imposibilidad de pescar en el Atlántico fue reconvertido en 1942 a mercante de cabotaje por la Sociedad Española de Construcción Naval de Sestao volviendo a pesquero en 1947. El 15 de septiembre de 1965 fue dado de baja y desguazado en Ferrol por Desguaces y Salvamentos S.A.

El infierno de Terranova

La Guerra coge a los cuatro marinos en el Euskal-Erria en diferentes cargos: Pio Nono, Quinteiro y Bautista son tronchadores y Che es marinero. Todos deben regresar a sus casas. Atrás queda la aventura con el único consuelo del buen sueldo, temperaturas por debajo de cero grados, cubiertas a la intemperie batidas por el oleaje, elaboración continua por abundancia de pescado, al frio y al trabajo hay que sumarle que no se come bien en la primera época de la PYSBE, a base de patatas y bacalao, camarotes congelados sin calefacción, agua racionada sólo para comer y la caldera del buque, limpieza escasa y todo el día empapados, régimen militar abordo, redes de cáñamo muy frágiles en unos fondos duros que dificultan la reparación del armamento. Y sin embargo todos ellos ansían volver. Pio Nono embarcará en las parejas del día con base en Coruña, Quinteiro trabajará en en las Marinas de los Manzano, Che tendrá que incorporarse al Frente y Bautista muere a los 28 años (1936) embarcado.

Las condiciones difíciles que se viven en los pueblos hace que los enroles después de la Guerra Civil sean muy solicitados, nuestros protagonistas que ya conocen la pesquería del bacalao tendrán acceso prioritario para incorporarse de nuevo a PYSBE. José Sanchez y José Ramón Pernas harán la primera campaña tras la guerra en un bou de motor a estrenar, el Abrego y a las órdenes de nuevo de Arrinda. Che lo hará como tronchador pasando después a maquinillero, cargo que ejercerá siete largos años en campañas de once meses, alternará el Abrego y el Euskal-Erria hasta 1942 que embarca en el Tramontana en Las Palmas, donde pasará a segundo contramaestre hasta dejar los bous en 1954 gravemente enfermo.

La estancia y aprendizaje en Celeiro durante la Guerra le sirven al Quinteiro para incorporarse en el 39 al Abrego como redero 1ª, cargo de responsabilidad en aquellos años ya que con las redes de cáñamo y las averías continuas, hay la urgencia de tener listo el arte para el siguiente lance. Pernas volverá a la mar de Celeiro durante el periodo del 40 al 46, incorporándose en abril de este año al Tifón como tronchador pasando enseguida a contramaestre 2ª hasta 1955. Abandonará los bous con un último embarque en el Vendaval. El Quinteiro ejercerá de valedor de los hermanos José y Manuel Losada Fernández “da Calva” (1917) que embarcarán en el Euskal-Erria en enero de 1940 como marineros y completarán diez largos años como tronchadores en el Tornado. También su hijo mayor Francisco Pernas (1924) se embarcará cuatro campañas en el Tramontana del 48 al 51 antes de emigrar a Argentina. Otro cillerense que prestará importante labor como redero será Manuel Díaz Escourido (1917) a lo largo de al menos diez años, en la época fuerte de los bous 1945 a 1955, pasando luego a las parejas de Ojeda. Un tripulante más de la época es Santiago Novo Grandío.

ARCHIVO CARLOS NUEVO

«Pio Nono», el salador jefe del Hispania

Benigno Sánchez “Pio Nono” iniciará la posguerra como ayudante salador en el bou diésel Cierzo, pasando en el año 40 a salador jefe del veterano Hispania. El cargo de salador es un puesto difícil hasta el punto que ser el responsable directo de la carga y por lo tanto de la buena fortuna de la marea. Los bous de la PYSBE con una bodega capaz de cargar cerca de 900 toneladas de bacalao, parten llenas de sal, con lo que el salador no solamente se pasa la marea trasegando toda esa sal, sino que de su habilidad va a depender la buena calidad del pescado. Solía emplearse entre 300 y 400 gramos de sal por kilo de bacalao, de su buen hacer depende que la carga coincida con el peso, es decir, un salado escaso puede ocasionar la pérdida de la materia prima y una saladura abundante produciría un exceso de agua con la consiguiente merma en el peso. En el año 42 no se podrá navegar por el Atlántico por lo que los bous se dedicarán unos a la corvina en Canarias y otros a cabotaje, “Pio Nono” seguirá embarcado hasta el final de los cincuenta, donde después de más de veinte años en las aguas del Gran Banco regresará a Celeiro. En mayo de 1960 estrenará el Hermanos Manzano donde pescará hasta abril del 69 fecha de su retiro definitivo.

Mariñanos en la pesca de bacalao

El capitán encargado de iniciar la pesquería será Eustaquio Arrinda de Lequeitio, profesional que acostumbra a formar sus tripulaciones al cincuenta por ciento de vascos y gallegos, contramaestre siempre gallego. Al comenzar la empresa en 1929 Arrinda se verá obligado a iniciarla con marineros bretones, más experimentados y con su propio método de tratar el pescado, así parte con cuarenta y dos franceses y veinte españoles, éstos en cargos de oficialidad y maestranza, tras cuatro campañas con ésta tripulación considera que debe rendirse más, por lo que en 1932 en una campaña a Islandia copiará el método de éste país de trabajar el bacalao. Este cambio en PYSBE abrirá las puertas a la familia Sanchez García constituida por cuatro hermanos, el mayor Hilario Sánchez (1905) encargado de la fábrica de conservas Insua de Celeiro será el único que no embarque, Bautista Sánchez (1908), Benigno Sánchez “Pio Nono” (1909) y el vecino José Ramón Pernas Pérez “Quinteiro” (1898) consiguen enrolarse en 1932 en el Euskal-Erria a las órdenes de Arrinda. Aunque proceden de la pesca de bajura deben embarcar de mozos antes de pasar a marineros.