Activistas climáticos rayan con espray negro los megayates de un puerto de Barcelona
SOMOS MAR

Jóvenes de Rebelión Científica exigen el fin de los subsidios al combustible fósil en una manifestación por los muelles de la Marina Port Vell Madrid,
27 may 2024 . Actualizado a las 12:15 h.Con espray negro, los jóvenes activistas de dos organizaciones ambientales, Rebelión o Extinción y Rebelión Científica, rayaron el casco de algunas grandes embarcaciones, atracados en los muelles de la Marina Port Vell, en Barcelona. Con el mismo estilo de echar pintura a las obras de arte en los museos, este acto, que podría considerarse vandálico aunque no causa destrozos irreparables, se hizo como protesta por la inacción climática.
En este caso, los organizadores se oponen a «los subsidios a los combustibles fósiles», que «no solo nos empujan hacia el abismo climático y ecológico, sino que también generan grandes desigualdades y modelos perjudiciales como el turismo de lujo en mitad de una severa sequía para beneficio de una minoría privilegiada». Usaron «pintura biodegradable», aseguraron.
Sucedió la tarde del domingo, y dejaron su impronta en «varios megayates», mientras otros activistas desplegaron pancartas con lemas como: «subsidios fósiles + turismo de lujo=crisis climática + sequía».
¿Por qué los yates de lujo? Porque «el 1% de las personas más ricas del planeta siguen contaminando más que el 50% de las más pobres» y los «multimillonarios son los primeros responsables de la crisis ecosocial». A esto se suma la sequía y sus consecuencias en el sector agrícola y el precio de los alimentos y la energía, explicaron.
Rebelión Científica y Extinción o Rebelión han actuado juntos en otras protestas, junto a otras organizaciones europeas. Ahora promueven la campaña Stop EU Fossil Subsidies, a las puertas de las elecciones europeas. «Los estados financian combustible contaminante, principal impulsor del cambio climático», mantienen y calculan que en el 2023 «se han destinado al menos 405.100 millones de euros en subsidios a la industria fósil en la Unión Europea», en ayudas directas e indirectas, «diez veces más que en políticas climáticas».