En 1907, el joven boticario de Foz Antón Villar Ponte hacía sus pinitos literarios publicando un cuento de Reyes en La Voz, donde más tarde sería redactor y articulista. El futuro padre de las Irmandades da Fala, ideólogo cultural y político, envuelve en un relato nada inocente las injusticias de la sociedad caciquil de su tiempo, que saltan de la tinta al corazón del lector
jesús flores