Un presunto delito de tráfico de influencias entorno a la heredera de la fortuna del imperio cosmético L'Óreal podría salpicar a miembros del Gobierno.
Los inspectores de las dos organizaciones concluyeron que las medidas para sanear la economía van bien, aunque persisten «importantes riesgos y retos».
Los investigadores pretenden que De Maistre aclare algunas contradicciones entre su primer interrogatorio y el que este jueves hicieron al ministro de Trabajo, Eric Woerth, también salpicado por el escándalo.