Desde la campaña 10/11, en Segunda, la entidad viguesa no había parado de dar pasos hacia adelante con la estabilidad en los banquillos, que ahora se resquebraja, como una de las banderas
Los discretos resultados, la impresión de que cuenta con una plantilla para más y la gestión del grupo aparecen como los detonantes para que no lidere el próximo proyecto en Vigo
La confirmación de que el séptimo puesto conduce a Europa, otorga mínimas opciones a un Celta que se queda a tres puntos del corte a la espera de que el Sevilla juegue el partido pendiente