Izquierda Unida pone al frente, como PP y PSOE, a un líder que no participó en la transición El doctor Gaspar Llamazares aseguró hace casi un año que tenía el tratamiento adecuado para sacar a Izquierda Unida de la UCI, donde la habían conducido los sucesivos descalabros electorales, las luchas intestinas y el hiperliderazgo de Julio Anguita. Ayer, tras una caótica y desorganizada clausura de su sexta asamblea federal, una mayoría ajustada de delegados de la coalición demostraron su confianza en él y en la vacuna renovadora que prometió recetar.
J.M.