Es uno de los parajes asolados por el fuego. Patricia y José perdieron su casa, recién reformada, en cuestión de minutos. Al lado, unas ruinas que hicieron de polvorín. Tuvieron que huir en plena noche con lo puesto y su niño de cuatro años
Los medios implicados en la extinción no tienen descanso pues el fuego tampoco lo da y ayer presentó nuevas batallas en Lobios, Vilariño de Conso, Melón y Chandrexa de Queixa
La orografía gallega es perfecta para el «canyoing», deporte al que cada vez se suman más padres con hijos que, eso sí, deben tomar medidas de seguridad