«Lo peor es la sensación de impotencia y de rabia, de levantarte todos los días sin saber si vas a tener la puerta de la tienda reventada otra vez», dice el gerente de A Tenda da Rita, Jorge Álvarez
Carmen Diz acaba de jubilarse y cerrar una trayectoria de 44 años y 200 días como enfermera: una profesión que resume en «sentir que has dado mucho, pero que has recibido el doble»