La investigadora Palmira Saladié invita a no catalogar estas prácticas simplemente como barbarie, porque se podían deber «a sentimientos tan buenos como el amor o la piedad» o por «puro desprecio, al comerse un enemigo para reducirlo a heces»
Esta calzada, junto con un torreón defensivo, tres murallas y dos accesos hacia el poblado evidencian un urbanismo bien pensado y planificado en el enclave de Tralocastro