La calidad del agua en la desembocadura del Lagares hace que la principal playa de la ciudad pierda el distintivo; el gobierno local siembra dudas sobre los test porque los hace el Gobierno autonómico
Llevo Frío acumulaba cubitos por valor de 20.000 euros y no consiguió un grupo eléctrico en el apagón, por lo que se quedó sin stock: «Ahora andamos a mil por hora para servir a los clientes»