El Celta regresó a los entrenamientos tras el parón navideño, con la ausencia de Lobotka por gripe, con la mente puesta en la eliminatoria de Copa ante el Barcelona y en el partido, de por medio, con el Madrid
Mouriño contradice a Caballero explicando a los accionistas que el club pagó la grada de Preferencia por 900.000 euros pero a mayores asumió la reforma de vestuarios, los baños y el servicio de megafonía