La alcaldesa recordó que es una competencia autonómica y que la Xunta aporta 71.000 euros anuales para un servicio que absorbe 430.000, de los que más de la mitad son aportados por los padres
Ares, Cabanas, Cedeira, Ferrol, Mañón, Ortigueira o Pontedeume destacan la alta afluencia de visitantes, mientras en Valdoviño acusan más el efecto de los días nublados
«La playa de Vilagarcía es nuestro Biarritz», «Visitad nuestra Borgoña en los ribazos del Avia y del Miño», «El Vichy gallego es Mondariz, ¡no Mondáriz, señores madrileños!». En julio de 1891, Emilia Pardo Bazán describía en un artículo de La Voz los encantos estivales de Galicia: una guía para viajeros inquietos y al tiempo una crítica a la escasa inversión pública y privada en los inicios del turismo.