Miguel Ángel Lurueña, experto en alimentación: «Es mejor desayunar lentejas o tortilla francesa que leche con cacao»

SABE BIEN

¿En qué debes fijarte para saber si un producto es bueno? «Solemos ver la información nutricional y no es lo importante», apunta el autor del blog «Gominolas de Petróleo», que nos invita a hacer un examen a nuestras despensas y rutinas

27 abr 2021 . Actualizado a las 20:12 h.

No es fresco todo lo que te venden, ni malo todo lo procesado, ni definitivo eso que en la etiqueta te hace pensar que una crema de cacao es saludable porque no lleva aceite de palma, apunta Miguel Ángel Lurueña, experto en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, autor del blog Gominolas de Petróleo y del libro Que no te líen con la comida, que pone a prueba hábitos, mitos y despensas. Un ejemplo: «Tendemos a pensar que el grado de procesado de un producto está relacionado con las características nutricionales. A veces es así y otras no...», advierte. «Tenemos comida procesada saludable, como los guisantes ultracongelados o las ensaladas de bolsa. Y alimentos procesados insanos, como los embutidos o la mermelada. Y están los ultraprocesados, alimentos en que no se distinguen los ingredientes, como Donuts y cruasanes. Estos últimos son insanos», asegura.

-¿Nos lían mucho con la comida?

-Sí, es fácil perderse. Hay muchas cosas que nos despistan.

-¿En la publicidad y el márketing?

-No solo en la publicidad, también en las redes sociales, en las que a veces se nos dice, sin fundamento, que hay cosas que nos están envenenando. Otras veces te cuentan que hay «productos milagrosos», que te pueden curar el cáncer. Y al final no sabemos qué comer ni de quién fiarnos.

-¿Y qué hacemos? Una clave.

-Lo primero es saber que la dieta debe estar basada en alimentos frescos, poco procesados, principalmente de origen vegetal; es decir, todos esos que sabemos que son saludables: hortalizas, verduras, legumbres, el pescado, los huevos... Lo sabemos, pero no lo hacemos, porque hay cosas que nos lo impiden. Si nos dicen que las verduras están llenas de pesticidas, ya nos da miedo comerlas.

-Es la excusa para dejar de comer lo que no nos gusta. Como el que no come fruta porque engorda, pero sí bollería o patatas de bolsa.

-¡Pues así con todo! Aún pensamos que comer sano, en lugar de tomar verduras y legumbres, es comprar pechuga de pavo light.

-Disparas al «Refuerza tus defensas» del yogur. ¿No las refuerza?

-No. Lo que ocurre con el yogur que «ayuda a tus defensas» es que le pusieron una multa millonaria porque no había evidencias científicas para sostenerlo. ¿Qué hizo esa marca? Aferrarse a un agujero en la legislación. Ese tipo de mensajes («Refuerza tus defensas», «Mejora el calcio de tus huesos»...) tienen que estar aprobados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. Y para ello debe haber pruebas científicas. A veces, son pruebas aprobadas para nutrientes concretos, como el hierro, el calcio, la vitamina B... Lo que hizo la marca fue añadir vitamina B al yogur y venderlo como «ayuda a tus defensas». La vitamina B es necesaria para que el sistema inmunitario funcione, pero esto no quiere decir que debas llenarte a yogures. El escritor necesita una máquina de escribir, pero no por tener cien máquinas el libro va a ser mejor.

-¿Hay superalimentos?

-No. Son alimentos con un perfil nutricional interesante, pero el término despista, porque induce a pensar que son alimentos milagrosos para compensar nuestros malos hábitos. Si te comes diez bollicaos no hay «superalimento» que lo compense.