El cónclave será una balsa de aceite para el líder del PP, que elude los debates espinosos y los choques con Ayuso y el catalán Fernández, su barón más díscolo
La líder de Sumar cuestionó esta mañana desde el Congreso el «hackeo de votos» y ya lo hizo antes en tres procesos electorales en la comunidad, unos comicios sometidos desde hace décadas a denuncias cruzadas de «carretaxe» y manejo de las papeletas de la diáspora sin que ningún organismo haya corregido los resultados