Manu Mahía, detrás de Eurovision-Spain, sigue cada detalle sobre el festival. Piensa que la polémica está desgastando su marca y que el malestar por la participación de Yuval Raphael es total entre los artistas. No cree que se pueda repetir algo parecido a lo de Islandia en Tel Aviv y tampoco le augura una posición prometedora a Melody
LA VOZ