Sus colaboradores aseguran que está «muy lúcido» y con ganas de trabajar durante la convalecencia que continuará en su residencia de Santa Marta, que se ha equipado como un pequeño hospital y que se convertirá en el cuartel general de la Iglesia
Sexo, poder y dinero son «los motores de esta novela y de la existencia», anota en relación con «Arderá el viento», con la que se alzó con el premio Alfaguara 2025
Seguirá su convalecencia durante al menos dos meses en su residencia de Santa Marta y tendrá que reaprender a hablar, ya que durante su hospitalización forzó los músculos respiratorios. Los médicos admiten que durante su ingreso tuvo dos episodios «en los que su vida corrió peligro»
Los médicos destacan que se está «reduciendo progresivamente la necesidad de ventilación mecánica no invasiva durante la noche» y recuerdan que «aún requiere tratamiento médico hospitalario, fisioterapia motora y respiratoria»
El pronóstico continúa siendo reservado, pero el último parte recoge una evolución positiva, ya que no ha vuelto a sufrir crisis respiratorias y pudo reanudar parte su actividad laboral