La Diputación de Ourense asumió los trabajos de extinción el 2 de septiembre, zanjando el desencuentro entre el Concello y la Xunta sobre quién debía asumir la tarea
La alcaldesa lamenta la falta de respuesta de la Xunta para apagar el fuego que quema restos textiles y plásticos procedentes de la fabricación de moqueta antitérmica para automóviles. Se calcula que habrá que mover 1.200 camiones con tierra para sofocarlo