Espacios como O Pindo, víctima de las llamas en el 2013, no se han recuperado, y aldeas cercadas durante la gran ola de fuegos del 2006 vuelven a estar en riesgo
Durante la última década, las llamas calcinaron más de seis mil hectáreas de monte; en muchos casos, los focos se originaron en zonas que ya habían sido arrasadas