La mayoría de los comensales no necesitan mirar la carta salvo para elegir entrante. Todo el mundo sabe cuál es el plato fuerte de este local que puedes combinar con solomillo, entrecot, panceta, chorizo, jamón... al gusto de cada uno
Han ajustado la carta con platos elaborados sin que se dispare el precio. Algunos apuestan por las raciones grandes para compartir y otros por los productos de cercanía sin renunciar al sabor de la buena cocina