La literatura y el arte viven muchas veces del calendario. ¡Qué arbitrariedad! Nombres que suben y bajan, obras que se olvidan, otras que se rehabilitan. Y, sin embargo, la efeméride suele ser una herramienta válida para recuperar a un autor al que no le sonríe la fortuna o al que circunstancias extraliterarias han arrumbado. El año que viene le toca a Rosalía. Este, el 2016, será el de Camilo José Cela y Ramón María del Valle-inclán, dos figuras monumentales que, pese a sus sombras, deben recuperar su brillo porque su escritura refulge poderosamente
Héctor J. Porto