El colectivo musulmán dice estar «preocupado» por las continuas protestas de algunos vecinos de la zona que aseguran que el lugar de culto no tiene licencias
El Carrefour de Lugo ha tenido que cerrar sus puetas durante más de una hora y ha sacado a los clientes por una puerta lateral, momento que han aprovechado los ganaderos para entrar en el centro comercial y tirar leche por el suelo antes de ser desalojados.