La estructura de las instalaciones de Paydes, dedicada a la fabricación de bolsas de papel y plástico y a la producción de granza, acabó colapsando por las fuertes temperaturas registradas.
Espacio habitual de paseo, este domingo amanecía repleto de ramas de árboles y con 25 árboles caídos, alguno sobre la acera. La escena revela la precaria «salud» de la zona verde, donde en agosto moría una mujer tras caerle encima una rama